El Mundo, la Isla y la Mediación.
Imagen tomada de cubalibredigital.com
Por Aymara Lorente
Al final de este año, si hacemos un recuento de lo que ha sucedido en el mundo, nos estremecemos por los terribles acontecimientos que, de cerca o desde lejos, nos ha tocado presenciar. Me vienen a la mente los salvajes asesinatos de ISIS, la propagación del Ebola virus, la actitud imperial de Vladimir Putin, particularmente hacia Ucrania, y la reciente ejecución de dos oficiales de la policía de New York a manos de un delincuente, desafortunadamente estimulado por las instigaciones imperdonables de la retórica racial abundantemente propiciada, nada mas y nada menos que, por figuras públicas y sin cerebro de la izquierda en Estados Unidos; éstas, entre otras muchas catástrofes. Como cubana, mi pensamiento vuela también hacia los asuntos en la isla, y sobre todo me sobresalta la impresionante superficialidad con que se ha tratado el acercamiento de Estados Unidos hacia Cuba. Cuanto daría por que todos los que mediaron en ese banal gesto pudieran leer trabajos como éste, http://willyabella.blogspot.com/2010/07/paredon-paredonparedonparedo.html, que abundan desde hace años en la internet, y donde, con sencillez y detalles, se exponen los hechos ocurridos y los miles de crímenes cometidos durante los primeros años de la instauración del "poder revolucionario". Mostrando así, crudamente, la cobardía y verdadera naturaleza de los que gobiernan en Cuba, desde los orígenes de aquel engendro que se prolonga hasta el día de hoy, y del cual son ahora sus descendientes los que le hacen la propaganda por el mundo, continuando el lavado de la mente de los ingenuos, y sumando además a los aprovechadores.
Con respecto al caso
de Cuba, o a cualquier otra situación similar en el mundo, quizás en una próxima
ocasión, los representantes de organizaciones internacionales, funcionarios
políticos y eclesiásticos, y todo aquel que tenga en sus manos la posibilidad
de cambiar el rumbo de los acontecimientos en el planeta, pensarán mejor antes
de hacer semejantes concesiones tan a la ligera. Si investigaran, solo lo
elemental, y se lo tomaran más en serio podrían descubrir lo inmerecido y
contradictorio de algunos de esos gestos, que tratan de arreglar al mundo
ignorando, en el ejemplo particular de Cuba, más de cinco décadas de
injusticias y crímenes. En estas negociaciones con respecto al embargo ni
siquiera se han establecido demandas serias que conduzcan a cambios, o se han
exigido condiciones mínimas concretas a los tiranos para que den pasos hacia la
democracia y la devolución de la dignidad de todo un pueblo. Tampoco la mayoría
de la población que radica en la isla ha mostrado una actitud decorosa, tal
parece que muchos se conforman con una ligera mejoría económica, o simplemente
con viajar, aunque sea pagado por otro. Pero lo cierto es que no se sabe cuándo
llegará la bonanza económica a ellos, a los súbditos, porque, obviamente, primero tienen que llenarse y desbordarse las
arcas reales de la familia Castro. Ese
pueblo está pasando por alto, en este contexto, exigir las cosas más
fundamentales, que son la libertad y la democracia. Solo a través de ellas llegará la
instauración de los derechos sociales, económicos y políticos, de los cuales
han sido privados por más de medio siglo.
Cualquier persona con dos dedos de
frente puede investigar y encontrar los hechos reales asociados a esa tiranía. Existen además miles de artículos como éste
que incluí al inicio, y que encontré hoy sin mucho esfuerzo, pero a una gran
mayoría no le interesa saber la inconveniente verdad. Los testigos de ese tiempo de los
inicios del engaño y la farsa en Cuba, y los familiares de aquellas primeras
víctimas, son los únicos que aun conservan frescos en su mente esos terribles
sucesos. Los mediocres mediadores de hoy han confirmado antes los ojos del
mundo su alarmante superficialidad y parcialidad; y con ello, a mi juicio, se
han salpicado de las culpas de los tiranos.
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